domingo, 13 de noviembre de 2016

La Cruz del Coso




Proyecto de Fernando VII
La Cruz del Coso en la Guerra de la Independencia (grabado de época)



Situada en el Coso entre la Puerta Cineja y la fuente de la actual plaza de España estaba la denominada Cruz del Coso. Dicho monumento se elevo en el S.XV para eternizar la memoria de de los innumerables mártires de esta ciudad durante la persecución de Daciano, señalando el lugar del martirio y el inicio del recorrido al lugar de enterramiento de las Santas Masas en el Real Monasterio de de Santa Engracia. Era un templete de piedra de dos cuerpos en forma redonda y columnas puestas en el contorno de trecho en trecho y en su centro una cruz de piedra dorada. El autor de este templete fue Gil Morlanes,  patrocinado por el Ayuntamiento de la ciudad.

En 1590 La Diputación General del Reino asumió su patronazgo sustituyendo el monumento municipal anterior por uno nuevo  inspirado en el anterior. Un tabernáculo circular con doce columnas. En 1682 de nuevo se reedifico siendo intervenido en varias ocasiones posteriormente. En dicho templete había una inscripción relativa a los mártires y un escudo heráldico del Reino. El 3 de noviembre de cada año se celebraba una fiesta recordando la procesión del entierro al monasterio de Santa Engracia, Dicha celebración  permaneció  hasta que Felipe V abolió las leyes de Aragón,  aunque más tarde se reanudaron. La cruz fue destruida en la Guerra de la Independencia.  Con Fernando VII se reedifico de nuevo de forma muy sencilla  por la escasez de fondos.

En la actualidad cerca del lugar se encuentra una fuente con un monumento en medio que recuerda a aquella Cruz del Coso; no en vano lleva el nombre de Monumento a los Mártires de la Religión y de la Patria, obra de Ricardo Magdalena

La Cruz del Coso




Proyecto de Fernando VII



Situada en el Coso entre la Puerta Cineja y la fuente de la actual plaza de España estaba la denominada Cruz del Coso. Dicho monumento se elevo en el S.XV para eternizar la memoria de de los innumerables mártires de esta ciudad durante la persecución de Daciano, señalando el lugar del martirio y el inicio del recorrido al lugar de enterramiento de las Santas Masas en el Real Monasterio de de Santa Engracia. Era un templete de piedra de dos cuerpos en forma redonda y columnas puestas en el contorno de trecho en trecho y en su centro una cruz de piedra dorada. El autor de este templete fue Gil Morlanes,  patrocinado por el Ayuntamiento de la ciudad.

En 1590 La Diputación General del Reino asumió su patronazgo sustituyendo el monumento municipal anterior por uno nuevo  inspirado en el anterior. Un tabernáculo circular con doce columnas. En 1682 de nuevo se reedifico siendo intervenido en varias ocasiones posteriormente. En dicho templete había una inscripción relativa a los mártires y un escudo heráldico del Reino. El 3 de noviembre de cada año se celebraba una fiesta recordando la procesión del entierro al monasterio de Santa Engracia, Dicha celebración  permaneció  hasta que Felipe V abolió las leyes de Aragón,  aunque más tarde se reanudaron. La cruz fue destruida en la Guerra de la Independencia.  Con Fernando VII se reedifico de nuevo de forma muy sencilla  por la escasez de fondos.

En la actualidad cerca del lugar se encuentra una fuente con un monumento en medio que recuerda a aquella Cruz del Coso; no en vano lleva el nombre de Monumento a los Mártires de la Religión y de la Patria, obra de Ricardo Magdalena

sábado, 5 de noviembre de 2016


El tranvía de Zaragoza, educación y democracia

 

Estos días el ayuntamiento a través de los medios  está pidiendo a la ciudadanía que voten sobre dos propuestas del trazado del tranvía de la línea 2. Del mismo modo los padres de alumnos de primaria están preparando una huelga para protestar por la cantidad de deberes que tienen que hacer en casa.  Considero que hay que relajarse y no abusar del concepto de democracia. La democracia es un medio que tenemos los ciudadanos para organizar nuestra sociedad de manera global y que las necesidades que nosotros tenemos queden satisfechas. En esta misma sociedad democrática hemos instituido una serie de cosas que nos dan las  soluciones a esas necesidades. Entre otras están los educadores, que son técnicos en esa materia, y son los que deben de decir lo que es bueno para la educación de nuestros hijos. Por esta razón no es lógico que personas ajenas a esa institución opinen ya que no son conocedores de las necesidades educativas. Se que resulta difícil asumir este concepto habida cuenta que la educación denominada primaria la ostenta la familia, pero no es menos cierto que la educación especifica de conocimientos y hábitos de trabajo intelectual los comunica el maestro con mayor o menor acierto, pero es su pura responsabilidad y conocimiento, cosa que los padres no tienen por qué saber. No entra en el ámbito de la democracia la decisión de unas técnicas pedagógicas u otras. Son los profesionales y no los padres los que deben de decidir.

Lo mismo ocurre con la votación del trazado del tranvía de la línea 2.  La movilidad en un urbanismo bien planificado está claramente depositada en los técnicos urbanistas que saben los flujos y posibilidades de todos los elementos que entran en juego en el transporte diario de una gran ciudad. No tiene ningún valor urbanístico que los profanos decidamos ”democráticamente” por donde debe de ir el tranvía ya que los intereses subjetivos darán al traste una buena planificación. Si así se sigue pronto decidiremos los tratamientos médicos y la posología de la medicación sin ser médicos.

En cualquier caso es bueno que se establezca un debate para discutir el fondo y las formas de estas y otras cuestiones y saber los límites que existen en cada momento.